SANGRE SE PAGA CON SANGRE
Mi opinión respecto al ataque estadounidense y el asesinato
de Soleimani es la de siempre, a favor de Irán. Me parece un ataque cobarde y criminal,
siendo no solo una declaración de guerra por parte de Estados Unidos y un Crimen
de Guerra, sino además un ataque muy cobarde al no atacar de frente y al no
estar en primera línea los jefes, que de estar presentes ahí en medio oriente
se esconderían como ratas y no tendrían la valentía de Soleimani.
No puedo afirmar si Soleimani era o no una buena o mala
persona, pero sin duda era una persona más carismática y valiente que Donald
Trump o Benjamín Netanyahu, siendo el primero una persona asquerosa y
desagradable y el segundo odioso y neonazi (respecto a los palestinos y
musulmanes), por no mencionar que con este ataque ambos van a distraer de sus
juicios por corrupción al que son sometidos en sus propios países, personajes
tan nefastos cuya desaparición nos beneficiaría más que la muerte de Qasem
Soleimani.
Es conveniente mencionar que Qasem Soleimani, al igual que
el Bashar Al-Assad, Vladimir Putin y el gobierno iraní trabajaron por destruir a
Daesh (Autodenominado Estado Islámico y que les ofende ser llamados Daesh, por
eso hay que llamarles Daesh) como su máxima prioridad en beneficio de la
humanidad, mientras que USA e Israel estaban y siguen estando más concentrados
en atacar Siria e Irán que en combatir el terrorismo siendo en parte culpables
del fortalecimiento de Daesh en su época de mayor poder, por ello Soleimani,
haya sido bueno o malo, tenía un beneficio para todos nosotros por su combate
al terrorismo, ya que él mismo dirigió operaciones contra Daesh, lo que nos
beneficiaba a todos como humanidad. Hablo aquí de conveniencia, y cómo tal
ataque nos afecta; diferente podría ser que hubiesen hecho esto con algún líder
del actual gobierno venezolano, la mayoría inútiles para su propio país, más
aún para el resto del mundo, cuyo posible asesinato no nos perjudicaría tanto,
independientemente de lo injusta o no que podría ser tal muerte y asesinato y
de lo abusivo de la intromisión, similar a la que hicieron contra Noriega o
contra Bishop.
Debo hacer la salvedad que mi simpatía con Irán sea total,
porque no lo es, ya que la cultura islámica tiende a ser demasiado conservadora
y totalitaria, y probablemente no me gustaría vivir en una sociedad como esa,
aun cuando Irán me parece un país en donde los ciudadanos gozan de más libertad
que en Arabia Saudita y donde hay más paz que en Siria, Iraq o Afganistán, pero
el que sea preferible respecto a sus vecinos no hace que sea un buen país para vivir
y expresarse libremente ni para extender su sistema político y cultural a nuestros
países. Y en este sentido no sé si Soleimani llegó a realizar o no acciones
malas en su país que le hicieran merecer la muerte, pero en contraposición a Donald
Trump o Benjamín Netanyahu, sin duda la merecía menos; además que habría que
mencionar que los líderes terroristas y varios miembros de Daesh o de otros
grupos terroristas islámicos así como los líderes y miembros de las maras y
carteles de narcotráfico en Latinoamérica merecen más la muerte y acciones como
estas que Soleimani, que mal que bien era pieza clave contra el terrorismo
sanguinario y cruel en medio oriente. Es una lástima que Estados Unidos no
ponga igual interés y contundencia en combatir a los mareros y narcotraficantes
en América Latina.
Debo también de destacar que Estados Unidos sea probablemente
un país mucho mejor para vivir que cualquier país islámico, y es de felicitar
la libertad de expresión y acción de la que gozan sus ciudadanos, superado por
pocos países como Holanda (Países Bajos), además de su democracia, sus luchas
de independencia y su lucha contra la esclavitud que han sido admirables. Tal libertad
de expresión se tiene que podemos mentarle la madre a Donald Trump y criticar
sus acciones en Irán, algo que probablemente no podríamos hacer en Arabia
Saudita, China o Corea del Norte. Tal admiración no quita que sean unos
abusivos, imperialistas y que sus acciones en otros países sean bastante criminales
e injustas, y que no simpatice yo para nada con su gobierno y que tal país no
sea de mis preferidos.
Debo también decir que la acción es mayormente condenable
por su autor, pues yo habría condenado menos a Barack Obama que a Donald Trump,
porque no es lo mismo que la orden la dé (y que no la habría dado) un personaje
admirable y respetable como Obama, probablemente el mejor presidente de Estados
Unidos en las últimas décadas, que una rata asquerosa como Trump, si bien Obama
no habría cometido tal acto criminal. Y digo esto porque lo más despreciable es
que alguien inferior en intelecto, coraje y honor mate a alguien que sí lo
tiene, aún cuando ambos fuesen malos, pero aún si el asesinado fuese bueno.
Ante las acciones militares cometidas hoy no me cabe más que
decir que lo que más me gustaría sería que Irán respondiera bélicamente, así
como Fidel en su momento estaba dispuesto a que Cuba desapareciera de la faz de
la tierra con tal de responder al potencial ataque Estados Unidos durante la
crisis de los misiles en Cuba, así debería estar dispuesto el gobierno iraní,
pues el honor está por encima da la capacidad de guerra, la dignidad por encima
de la necesidad, y el no hacer nada les hará quedar como cobardes. Lo que me
temo es que las represalias vayan a ser por parte de los grupos irregulares
simpatizantes con Irán en contra de turistas estadounidenses o personal de
embajadas o militares rasos, en vez de ir por las cabezas como Trump o por el
israelí Netanyahu que es por quienes en verdad deberían ir. Lamento que Irán no
haya reaccionado ya bélicamente, y que Rusia no haya sido tan contundente militarmente
como cuando apoyó a Siria, moviendo tropas y haciendo declaraciones más duras,
ya que es quizá el aliado más importante de Irán, porque en el caso de China
desde siempre han sido bastante cobardes en este tipo de temas internacionales,
valientes y duros solo en la represión de sus nacionales, pero unas niñitas
cuando se trata de defender alguna postura justa internacional en contra de
Estados Unidos.
Por más condenable que sea este acto, debo decir que no me
gustaría que atacaran ni derrumbaran el gobierno estadounidense y nuestra forma
de vida occidental, no me gustaría que atacaran a los ciudadanos estadounidenses
inocentes, y tampoco a los israelíes inocentes, me gustaría que atacaran a
gente basura como Trump o Netanyahu, o la asquerosa diputada israelí Ayelet
Shaked, esa es la gente por la que deberían ir los iraníes para hacerle un bien
al mundo. Pero debo de salvar, contradictoriamente, la fortuna que estemos bajo
el dominio imperial estadounidense en vez del chino, porque al menos aquí
podemos mentarle la madre a los estadounidenses y a Trump y decir estas cosas,
pero cuando China sea el nuevo imperio, quién sabe… eso no quita que estoy de
parte de Irán, que condeno la muerte de Soleimani y que desprecio y aborrezco a
Trump y Netanyahu quienes deberían pagar sangre por sangre.
Finalizo recordando con nostalgia y simpatía el gobierno de
Mahmud Ahmadineyad, el presidente iraní que mayor simpatía me ha causado, tanto
por ser un intelectual como por ser implacable, advirtiendo en su momento que
si Estados Unidos atacaba Irán, a diferencia del resto de guerras que Estados
Unidos ha enfrentado en más de 100 años, él llevaría la guerra a propio
territorio estadounidense; además de ser un líder carismático, un promotor de los
derechos humanos (en el contexto islámico, que aunque insuficiente, es un avance), un científico, además de su humildad
al volver a trabajar como profesor viajando en el transporte público en Irán
después de haber sido presidente, lamento que no haya sido aceptada su
candidatura en 2017 pues creo que sería el único que tendría la valentía de
vengar de verdad los ataques estadounidenses cometidos hoy contra Irán, fuera
mediante el inicio de la guerra o mediante ataques selectivos.
Redactando con sangre y fuego
Desde mi oscuro y lúgubre corazón
El Comandante Corazón Negro
3 de enero de 2019



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